La Resistencia Ideológica.
La Resistencia ideológica, un camino hacia la pedagogía de la rebeldía y la transformación de la Nación.
Muchos de los grandes
movimientos sociales a través de la historia han iniciado sin duda por la aplicación
de políticas públicas injustas, implementadas por gobiernos dominantes, que
ocasionan en el pueblo más que un resentimiento un sentimiento de clase llamado
rebeldía. En el análisis que podemos
hacer de estas políticas públicas podemos decir que su aplicación
genera una reacción en el colectivo llamado pueblo. Cuando estas políticas vulneran algún derecho, el pueblo opta por una de las reacciones de
consciencia de clase más primigenias del
ser humano: la rebeldía.
La sojuzgación del más
fuerte sobre el más débil, caso de un gobierno dictatorial ante un pueblo sometido, hace que en un acto de sobrevivencia y de
defensa social surja la rebeldía.
Claudia Karol,
destacada investigadora argentina
de CLACSO, (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales)
en su texto “Pedagogía de la resistencia y emancipaciones” nos habla de la resistencia como una práctica
teórico-práctica de la educación popular y concibe la pedagogía de la
resistencia como una respuesta popular ante la rabia ocasionada por las
injusticias sociales y la rebelión ante la dominación y sojuzgamiento de políticas
públicas neoliberales que vulneran los derechos humanos del pueblo.
En este contexto podemos
decir que la pedagogía de la rebeldía yace en el pueblo, en la educación
popular, en la conciencia de clase y en un
instinto de sobrevivencia social
llamado expresado como rebeldía.
En México en el año 2013
inició un movimiento social que podría
considerarse como un ejemplo de esta pedagogía de la rebeldía. La implementación
de una reforma constitucional en la educación generó el surgimiento de un
movimiento magisterial que rápidamente se propagó por todo el país. El rechazo
a la reforma educativa ocasionó en el colectivo magisterial una
respuesta que hizo que se
movilizará a través de marchas, plantones, paros, demandas de amparos y
de la cancelación misma de la reforma
educativa. Jornadas intensas se vivieron, surgiendo colectivos populares en
resistencia ideológica ante este embate de una política neoliberal injusta y
agresora.
¿Que hizo que el colectivo
reaccionara de esta manera? La respuesta
es sin duda la existencia de una pedagogía de la rebeldía, filosofía que nos
lleva a una resistencia ideológica del pueblo, ante las políticas
neoliberales. La vulneración de sus derechos laborales, la implementación a la
fuerza de una reforma a todas luces negativa, las acciones de represión y las
amenazas de despido por parte de un
gobierno insensible, fueron algunas de
las causas que propiciaron que en el colectivo se manifestara esa conciencia de clase. El pueblo esta
educado por el pueblo por nadie más y siempre defenderá su ideología. La rebeldía
genera conciencia de clase, es la unidad
ideológica contra el opresor en este caso llamado gobierno.
Paulo Freyre nos dice “no es
en la resignación en la que nos afirmamos, sino en la rebeldía frente a las
injusticias”. Ante el cumulo de injusticias sociales se refleja esta conducta en un pueblo, que en su lucha de resistencia ideológica buscará
siempre la esperanza. Podemos afirmar que la pedagogía de la rebeldía es el
camino de la resistencia ideológica, que el pueblo es educado por el pueblo, que el pueblo defiende siempre al pueblo y que
siempre defenderá la educación popular como parte de su propia existencia.
Los gobiernos opresores y
neoliberales implementan políticas públicas que dejan a un lado el humanismo y que
permiten la implementación de las sociedades extractivas.
James A. Robinson en su
libro “¿porque fracasan los países?” nos explica cómo estas políticas públicas
de los países dominantes o del primer mundo someten y sojuzgan a los pueblos, explotándolos, dejándolos en
vulnerabilidad social y económica, como
es el caso de los países latinoamericanos, generando millones de pobres y
desplazados por la inseguridad y falta de desarrollo, condenando a las
generaciones ser más pobres cada vez.
Tomas Bulat defiende la educación
popular en su concepto de rebeldía y
señala ” cuando se nace pobre estudiar
es el mayor acto de rebeldía contra el sistema. El saber rompe las cadenas de
la esclavitud,”
La educación popular siempre
será la columna de resistencia de los pueblos, ahí yace la perpetuación de la
conciencia de clase, yace también en la rebeldía como pedagogía y en la resistencia ideológica que genera una educación
popular. Esto debe permitir que nunca se pierda la esperanza de los
pueblos progresistas en su lucha como fuente de aspiración de la justicia
social.
Esta pedagogía debe
trasladarse a la política, a la formación de los ciudadanos, al pueblo, a la
patria misma. Debe lograr una formación
que permita que la lucha de clases sea para lograr un Estado de Bienestar en la
Nación, que permita una transformación profunda y que regenere a un país del flagelo del neoliberalismo y de la
corrupción enraizada en sus entrañas. No hay otra forma si se pretende
trascender en la historia y lograr una revolución de consciencias, una
transformación de la República.
Carlos Sandy.
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